
Así vemos dichosos estudiantes, ansiosos por graduarse, "pa' brincarse al otro lado". Claro que en ese lugar su título sólo le serviría para aquellas largas cruzadas en un desierto sin sanitarios, al igual que en cualquier país de primer mundo. Y así vemos, que molestos egresados no están conformes, ya que no hayan chamba los culeros o si la hayan es por un sueldo que les sirve para pagar el crédito que ya se pistearon. Pero que no mamen, ¿cómo se quejan, si actuaron vil y mediocremente en "su universidad"?
Muchos dirán los ejemplos sobresalientes de este llamado ITSON, pero sólo son el chivo expiatorio, y deben más sus reconocimiento a méritos propios que lo que esta institución se cuelga.
El ITSON es un productor de ganado vacuno, su producto ovejas carentes de pensamiento original y crítico, y entre otros insultos al reino animal son sabuesos amaestrados dispuestos a saltar por el hueso (un trabajito, un puntito, putito); en fin, el éxito se da cuando se ha creado un eficiente jumento, una bestia de trabajo que se inclina y obedece.
He aquí sus métodos educativos: una fuerte promoción por el trabajo excesivo, laborioso, monótono y sin ningún sentido. Cuántos pendejos, en su afán de obetener un número aprobatorio, se develan copiando trabajos cuacha, y casi llegando a las 7 am, terminan por imprimir todo su cagadero. Y aún más sin sentido es la recompensa, un númerito llamado calificación que tiene aterrorizados a estos pobres animales domésticos. El resultado es la preparación de tu futuro: un esclavo laboral, aterrorizado por el cheque de quincena, y listo para besar culos en todo momento.
Y así vemos la trágica realidad del ITSON: maestros valevergas haciendo como que enseñan, y alumnos valemacana haciendo como que aprenden. Trabajos copiados, exámenes con acordeón, puntualidad, amor por el estudio, pensamiento crítico, búsqueda de ideas innovadoras y originales y demás virtudes, que harán de sus estudiantes líderes mundiales en sus campos.
Y también doloroso es ver a esa serie de "maestros", que como una asquerosa hez fecal que les cuelga, se sienten superiores intelectuales, cuando sólo son viles empleados que repiten las mismas materias en sus caninas vidas, conocimientos que ellos no pudieran haber obtenido por su propia cuenta, y en su inmensa estupidez se sienten una eminencia ante quienes por primera vez accederán a tal saber. Ahí los verás andar, con el culo bien ceñido, para que no se les salga lo mierda que son por dentro.
Ojalá que el espíritu de Albert Einstein les observara, para que así elevara sus asquerosas masas a la velocidad de la luz al cuadrado, y se esfumaran en una nube en forma de hongo. En verdad que lo mejor del ITSON son sus excusados, es donde menos excremento se puede hallar.
Nadie puede estar en contra de una fiesta, ¿pero un pachangón de 4 años no es excesivo? Al menos fueran desenfrenadas orgías báquicas, y no las desagradables clases que se nos interponen entre cada fin de semana.
Mejor en esos 4 años, bríncate para USA, dedícate a limpiar excremento estadounidense, y al regresar no tendrás un titulito cuacha, sino un buen capital, con el que podrás dar empleo a esa bola de pendejos que ya sabes quiénes son.
¿Quieres trascender? no permitas que el ITSON o el gobierno te eduquen.
Quién dice que el itson es sólo profundo estudio, intensa preparación, amplitud cultural, y esfuerzo por ser los mejores, no cabrones, en el ITson también se puede uno divertir.
Miren a estos metrosexuales, resbalándose con estas zorras lésbicas.
